¿Qué te animó a la creación de Megamixes?
Bueno, me animaron sobre todo las ganas que tenía de experimentar, de crear. Viendo tal y como estaba el panorama de la época en España, desde mi punto de vista, era muy monótono. Faltaba creatividad, faltaba hacer algo realmente diferente. Porque claro, las canciones tal y como son, la gente ya las conocía. Entonces, para mí no es suficiente con mezclarlas. Mezclarlas es el mínimo indispensable.
Yo pensé que sería mucho más bonito crear algo a partir de las propias canciones. O sea, tomar las canciones como base empecé a hacer pruebas, a experimentar... y eso fue un poco lo que me animó, las ganas de hacer algo nuevo. Porque yo, sinceramente, me aburría bastante en la época, escuchando grabaciones o viendo pinchar a otros disc-jockeys... Siéndote sincero, yo me aburría bastante porque hacer una mezcla detrás de otra y punto, pues bueno, no sé, lo encuentro un poco aburrido. Lo pensaba antes y lo sigo pensando ahora.
¿Podrías explicarnos cómo fue la grabación del Max Mix?
¡Claro! El Max Mix fue grabado, calculo que en enero de 1985 en un almacén de la recién creada compañía discográfica Max Music. Habrían editado seis o siete maxis al mercado, y nada más. En esa época, como no disponíamos de estudio de grabación (ni falta que hacía), la marca Lexon nos dejó material. Y con un mezclador, un par de platos Technics y un magnetófono de bobina abierta, un Revox (que era mío)... con eso se grabó todo. Simplemente a base de mezclas, de corte de cinta, de una forma completamente prehistórica.
¿Y el Max Mix 2?
El Max Mix 2 sigue una tónica parecida a la del Max Mix en cuanto a medios técnicos. Quizás el cambio principal fue que el material nos lo dejó Ecler, con lo cual yo pedí un ecualizador para poder insertar los canales de plato. Puede ecualizar separadamente cada uno de los dos platos, consiguiendo mayor calidad de sonido y que el cambio de un tema al siguiente se notara muchísimo menos, porque podía compensar la ecualización exacta de un tema al siguiente por separado, o sea, tema por tema. Claro, es mucho mejor tener ecualizador, de diez bandas por canal creo que era, que el contro clásico de tonos graves, medio y agudos. Es mucho más preciso. Y bueno, como yo soy muy tiquismiquis, muy perfeccionista, pues intenté, tomando un tema como ejemplo, que todos los demás se acercaran lo máximo posible al tipo de ecualización que tiene ese tema, al tipo de sonido exacto.
Eso, básicamente a nivel técnico. Y a nivel creativo, la diferencia podía ser el hecho de que el Max Mix estaba bastante limitado a nivel de que yo tenía muchas ideas y me dijeron: "¡No, no, pero no las hagas todas!! Guárdate cosas en la manga, no te quemes porque a lo mejor esto de los cortes y empalmes, y ahora un tema, y ahora otro, y ahora dos... la gente no llega a asimilarlo, no entiende eso. A lo mejor se quedan cortados en la pista y no sabén ni qué bailar". Dije: "pero hombre, no. ¿Cómo se van a quedar cortados? Si hay efectos, son bonitos, está todo a tiempo, todo sigue el compás... ¿Por qué van a dejar de bailar? No tiene por qué". "¡No, no! Pero tú por si acaso..."
Y entonces, visto que, precisamente los comentarios de mucha gente, sobre todo los profesionales de radio, eran positivos respecto al tema de los efectos (lo que comentaba el mundo: "¡Los efectos! ¡Qué bonito ese! ¡Qué bonita aquella mezcla!") pues en el Max Mix 2 ya me dieron un poco más de rienda suelta, un poco más de manga ancha. Me dijeron: "¡Ahora ya... no todo, pero haz mucho más, a tu rollo, lo que tú quieras. Pon mucho más de tu criterio personal y vete más a tu historia y haz lo que realmente te apetezca. O sea, pon muchos más efectos... como tú querías hacer desde el principio". Precisamente por eso en el Max Mix 2 hay muchos más efectos, muchas más virguerías... bueno, quinientos y pico, o seiscientos y pico cortes de cinta. O sea, una locura, no tenía samplers ni tenía nada en esa época, era todo un plan muy prehistórico. Entonces, las diferencias básicamente son esas: que fuí más a mi rollo, con lo cual hay más efectos, es mucho más creativo, mucho más bonito, pienso yo... cuando realmente la diferencia de grabación es nada. Uno se grabó creo que en febrero y otro en agosto del mismo año.
O sea, que mi nivel de conocimientos y creatividad era prácticamente igual, porque en seis o siete meses no pasas de saber poco a saber mucho, más o menos mi nivel era el mismo. Realmente la diferencia está en la esencia de criterio, que en el segundo me dejaron trabajar con mi criterio personal. Me dijeron: "¡No al cien por cien! ¡Guárdate algunas cosas!" Y yo siempre decía: "¿Para qué me voy a guardar cosas? Si en unos meses tendré muchas más ideas nuevas, no hay problema". Esas quizá sean las principales diferencias.
¿Cuál fue la causa que os hizo abandonar Max Music?
Te voy a responder a esto muy escuetamente, de forma muy sintética y resumida: cuando yo trabajo, me gusta que me paguen.
Se rumoreaba en la época que parte del Max Mix 3 lo dejaron grabado...
Pues yo te puedo desmentir categóricamente el hecho de que Peret o Castells se hayan en alguna ocasión atribuido algún trabajo o parte de un trabajo que yo haya hecho previamente. Entre otros motivos, porque ellos tienen talento suficiente como para hacer un buen trabajo. Mejor o peor que yo, eso lo dejo a criterio personal y gustos. Pero tenían y tienen la profesionalidad suficiente para hacer ellos un trabajo más que digno sin necesidad de tomar nada de lo que yo haya hecho, independientemente de que algunas ideas, algunas secuencias, recuerden a algún trabajo mío anterior. Esto ha pasado y pasa en la música y en otros sitios. Personalmente, no entra dentro de mis esquemas mentales ni en mi forma de trabajar el copiar cosas de otra gente, porque no me gusta, no me siento cómodo. Hay gente que lo hace, a veces por ellos y a veces por presión de las discográficas o por otros motivos. Lo que sí que sé y me consta es que ellos estudiaron concienzudamente, quizá más por imposición de la compañía discográfica que por ellos mismos, los tres másters originales que tenían en Max en aquella época, de trabajos míos (el Max Mix, el Max Mix 2 y el Megamiko Mission, que era un Megamix de dos temas de Miko Mission que nunca llegó a editarse, aunque ha corrido por Internet y por muchos sitios). Yo sé que cuando ellos entraron en Max les dijeron: "Estudiáos milimétricamente las cintas de este señor y aprended bien cómo trabaja exactamente. Queremos algo lo más parecido posible". De todas formas, les impusieron bastante su forma de trabajar.
O sea, el comentario venía por la similitud que hay entre el Max Mix 2 y el 3. En la forma, el estilo... no se nota mucho el cambio.
Bueno, eso es porque a ellos les impusieron el hecho de que copiaran mi estilo. Les dijeron: "¿Véis esto? Pues es exactamente lo que queremos. Hacedlo lo más parecido posible. Si esto funciona, esto tiene éxito y esto le gusta a la gente. ¿Para qué vamos a probar otra fórmula?". Ése fue su punto de vista.
Después del Max Mix 2 llega el mejor Megamix de música italo-disco, el Mas Mix que Nunca. ¿Cómo fue esa grabación?
Fue en condiciones parecidas: también en un almacén de discos, con cajas de cartón por ahí, un trípode, una mesa, un par de platos, un mezclador, un Revox... y la novedad en la época de que por fín dispuse de un sampler digital ¡¡de un segundo y medio de tiempo!! ¡¡Cuidado, porque es para la época era la bomba!! Y además, dispuse de un pequeño secuenciador de dos compases, o sea, de ocho tiempos... una pena, eso era una pena (risas). Pero bueno, para mis propósitos servía. Visto desde el punto de vista actual era algo tremendamente arcaico. Y además, tenía sólo hasta semicorcheas... no... hasta fusas. Si quería semifusas tenías que doblar el tempo, claro. Este secuenciador iba enganchado al delay digital sampler Korg, y desde el secuenciador este, podías hacer las secuencias, que se disparaban desde el multiefectos, que también hacía las funciones de sampler.
Y entonces con ese sampler tan prehistórico y tan arcaico, y tan de la señorita Pepis, se hicieron las que luego se convertirían en las famosísimas secuencias del Mas Mix que Nunca. Los apergios esos típicos que yo inventé, de subida y bajada, y que luego copió todo el mundo hasta la saciedad, no sólo en España, sino también en el extranjero. Un estilo un poco impuesto por las limitaciones técnicas que tenía. Tenía una limitación tecnológica tremenda y claro, había que programarlo todo paso a paso, no se podía tocar. Lo más fácil era hacer esas subidas y bajadas, una forma rápida de hacer una secuencia. Claro, yo que no soy músico... que quedara más o menos bonito, pues creé ese tipo de estilo.
Eso le cayó en gracias a la gente... y muchas otras cosas, como lo de jugar con los acapellas: hacer secuencia con la voz y luego empalmarlo con la parte en que la voz cantaba eso. Eso es algo que luego también me copió muchísima gente. O el formato: en la cara A el Megamix, luego el Radio Mix, y en la cara B, que es una versión mucho más light, con los temas mucho más largos, y con una entradita con efectos... esta estructura de disco también se la copió muchísimas gente en los Megamixes que se empezaron a hacer en aquella época. Pero bueno, la grabación fue parecida, con la gran novedad de disponer de un sampler prehistórico.
Después llegó el Disjockey Mix y el Atlantic Mix
Aquellas grabaciones fueron bastante divertidas, porque al hacer el Disjockey Mix inmediatamente después del Mas Mix que Nunca, dispuse de los mismos medios técnicos que ya había aprendido a utilizar. Entonces el Disjockey Mix a nivel de secuencias en algunos puntos al igual que en el Mas Mix que Nunca el tono no es el correcto, aparte de que me acababa de llegar el prototipo. Entonces estaba todo todavía en fase experimental, así que cuando ya me conocía bien el aparato hice el Disjockey Mix una semana después. Entonces las secuencias del Disjockey Mix estaban ya dentro de su tono correcto.
Técnicamente está mejor hecho, quizá el Mas Mix que Nunca tiene esa frescura de la novedad, que es lo que tanto gusta a la gente, esa naturalidad, pero quizá el Disjockey Mix está más derecho, más creativo, y creo que se hizo casi a la vez. Vamos, uno detrás de otro, y el Atlantic Mix fue porque en aquella época estaba de moda Modern Talking y entonces interesó hacer un megamix de temas de Modern Talking. Evidentemente, no nos dieron los permisos originales, con lo cual la compañía discográfica, que es la misma que en la época editó el Disjockey Mix, se le ocurrió la idea de hacer unos covers, y yo le dije que necesitaba discos para mezclar, que no me quería complicar la vida haciéndolo de otra manera.
Entonces hicieron lo que se llamaban acetatos, que por cierto aún los conservo en mi casa. Los acetatos son como discos pero de metal, son los discos de los cuales, a partir de ellos, se hacen los discos de verdad. Entonces, yo pedí que me hiciesen dos acetatos de cada canción. Normalmente, yo solía pedir cuatro copias de cada vinilo, las enumeraba del 1 al 4, y a la copia de escucha la ponía una X. Entonces yo me ponía a escuchar el primer vinilo, veía los puntos para tomar nota de "esta base va por aquí" o "esta parte empieza por allá", etcétera. Entonces cogía un folio y me anotaba los puntos de cada canción. Cuando ese vinilo ya lo había pinchado varias veces y ya tenía algún click y tal, entonces me marcaba una crucecita que indicaba que ese disco era solo para escuchar y no para grabar.
Entonces pillaba el vinilo número 2 y grababa con el vinilo número 2. Cuando terminaba, lo guardaba en la funda. Entonces cogía de nuevo el vinilo número 1 y seguía escuchando de nuevo, hacia atrás o hacia adelante para buscar lo puntos que necesito, o hacía algún scratch... Entonces, cuando ya de tanto escuchar el vinilo número 1 ya tenía clicks por todas partes, lo retiraba y cogía el vinilo número 2 y le ponía la crucecita. El vinilo número 2 pasaba a ser sólo de escucha, y el vinilo número 3 pasaba a ser el de grabación y así sucesivamente con el númer 3 y 4. Entonces en el Atlantic Mix, por costes, sólo tuve dos copias por cada canción en acetato.
Después llegó el Don Discomix. ¿Qué recuerdos tienes de aquel trabajo?
Muy buenos y muy divertidos por varios motivos. Primero era porque con Miquel Casas, que tenía el sello discográfico que hizo el Don Discomix, pues tenía y tengo muy buena relación personal, es una gran persona y un gran amigo. Entonces ahí introdujo la innovación tecnológica. ¡¡La gran innovación tecnológica!!
Fuí a Adagio, que era importador de Akai. Entonces, la marca de Akai acababa de sacar su primer sampler. Creo recordar que el primer sampler que sacaron fue el S-612. Entonces, les dije qué necesitaría y les pregunté que el tema samples "¿cómo lo tenéis?" Entonces me dijeron ellos que si era para grabar un disco, y me dijeron que sí, que me lo prestaban si los iba a mencionar en el disco y a Adagio. "Entonces te prestamos el sampler" Y yo dije: "¿Cómo QUE el sampler?" Y les dije que necesitaba más de uno, y ellos me dijeron "¡Ah! ¿que necesitas dos? Yo les dije que necesitaba cuatro, y ellos me dijeron "¿Cuatrooooo? ¿Cómo que cuatro?," y yo les dije por supuesto que necesitaba cuatro, para uno como secuenciador y tal.
Claro que por aquella época Akai sacó su primer sampler, el S-602, y sólo tenía un segundo y medio o dos segundos de grabación, o sea, que era bastante arcaico. Ya también incluía un pequeño secuenciador. Vamos, un Casio supercomplicado de utilizar. Iba paso a paso. Vamos, que llevaba un comida de coco tremenda, aunque al final le saqué bastante jugo. Y bueno, como tenía buena relación con Miquel Casas, el propietario de Don Disco, que en aquella época era una tienda de discos también. Y bueno, hoy en día lo sigue siendo. Bueno, es una cadena de tiendas, etcétera...
Por lo demás pues bien, seguí adelante con todas mis ideas, creando, experimentando y haciendo efectos nuevos y cosas. Lo más destacable quizás es que subí un escalón más y pasé a trabajar ya con cuatro samplers, prehistóricos, pero con cuatro, que en la época era toda una innovación.
En plena explosión del Italo llega el Master Mix 1 con Hombres G y el Master Mix 2 con música House.
Pues sí, porque a mi me apetecía y siempre he odiado estancarme en algo, siempre me ha gustado mucho ir más allá, probar cosas nuevas, experimentar nuevos caminos, entonces eso es lo que representaban tanto el Master Mix 1 como el 2, como muy bien has dicho. Significaron explorar nuevos caminos, nuevas tendencias. Y bueno, si puedo hacer todos estos efectos, todas estas virguerias y crear a partir de música tal y música cual, spaghetti y todo esto, me pregunté: "¿Qué pasaría con el Pop?", y dije "Vamos a probar. ¿Qué pasaría con House? vamos a probar...".
Entonces creo que los resultados fueron bastante buenos, aunque luego el tema Pop se quedo como una anécdota. El House ya no tanto, porque el House comenzaba a apretar bastante fuerte en esa época, y vamos, a mí me apetecía probar nuevos caminos, en esta vida se ha de probar casi todo.
Después llegó, como muy bien has dicho, el NRG4U. ¿Cómo fué?
El NRG4U fue un nuevo cambio a nivel tecnológico. Yo ya estaba trabajando, creo recordar, con dos samplers de muy buen nivel en la época, creo que tenía un Akai S-900 y un Korg DMS-1, que me permitían tener un montón de sonidos distintos dentro del sampler. Polifonía de ocho voces en uno, y polifonía de dieciséis voces en el otro. Polifonía es la cantidad de sonidos o muestras que pueden sonar simultáneamente. Esto te permite, mientras estás haciendo una melodía con el tecladito, tener encima un loop de batería, y todo saliendo simultáneamente del sampler.
Si ecualizabas todo correctamente, obtienes muy buena calidad de sonido, no como los primeros en los que trabajé, que salía un sonido plástico de la señorita Pepis. Y ahora estos ya suenan mejor. Además, ya iba con secuenciador, que también iba paso a paso, pero era mucho más sofisticado: tenía filtros, tenía muchas cosas interesantes, como el Alessis MMT-8. En aquella época, recuerdo que hice cosas como reprogramar de nuevo toda la entrada de batería del tema "Rick Astley - Never conna give you up". Entonces, del original, porque no tuve acceso a las pistas, corté como pude el bombo, extraje la caja, hi-hat abierto, hi-hat cerrado... Extraje los sonidos tan limpios como pude y luego reprogramé exactamente lo mismo, pero con secuencias de samples y sonaba prácticamente igual que el original, con la gracia de que en un momento dado la batería seguía exactamente igual y la secuencia, en un momento determinado, cambiaba y decías: "Eh, ¿Cómo?" Era algo completamente nuevo en la época por lo sorprendente, porque desgajar y reprogramar cada elemento por separado y hacer que suene exactamente igual o que cambie todo, todo eso tuvo su "boom". Cuando llegó el NRG4U tenía una entrada criminal de dos minutos y medio de todos los diferentes trocitos de casi todas las canciones que contenía el megamix. Era la idea del tema de Rick Astley del NRG4U pero llevada a la máxima expresión. Ya no era con una sola canción, sino con elementos de diez o doce canciones, y con todas hacer una. Eso era también muy innovador para la época.
Mike Platinas produce un megamix fuera de España junto a Jordi Carreras. Se trataba del Supermix 3.
Sí, era para Portugal. A mí siempre me ha gustado actuar con la gente tal como me gustaría que le gente hubiese actuado conmigo al principio, a la gente que comienza y creo que tiene talento. Les tengo el máximo respeto y si está en mi mano ayudarles... Yo supervisaba la grabación, les daba alguna idea, ayudarles técnicamente. En fín, estar ahí. Además, es lo que me hubiera gustado que hubieran hecho conmigo en mi día, cosa que no ocurrió.
Después, Oriol Crespo y Jordi Carreras editaron Bimix bajo la supervisión de Mike Platinas.
Sí, ese era para España, un caso parecido. Poco tiempo después ocurrió que ellos hicieron también un maxi los dos juntos, que era el Scratch Boys, y también era algo parecido a lo que yo te digo. Yo hice un poco de tutor, o de maestro, llámalo como quieras (risas).
Del 88 al 90 no se supo nada de Mike Platinas a nivel comercial. ¿Qué sucedió en ese período?
Bueno, son etapas que pasan, te saturan de tanto trabajar en tantas cosas, esa presión de que el público está esperando algo nuevo de tí cuando te dicen: "Oye, ¿cuándo sacas el próximo disco?" Entonces, hay etapas en las que te tomas cierto tiempo para respirar.
Dos megamixes que nadie comenta y a mí me gustaría hacer hincapié: el No te lo Pierdas y el Ponte la Marcha. ¿Cómo fueron esas grabaciones?
Bueno, pues fueron unas circunstancias distintas a etapas anteriores. Ya contaba con medios técnicos muchísimo más avanzados. Ya contaba con varios samplers y secuenciador por ordenador. Era una forma de trabajar mucho más avanzada, pero lamentablemente contaba con mucho menos tiempo que antes, con lo cual si en lugar de tener una semana de tiempo hubiese tenido las tres que contaba yo cuando realizaba mis anteriores megamixes, probablemente el resultado habría salido mejor. No es que estén mal, pero tengo la sensación de que están inacabados, dejé muchas ideas en el tintero, muchas cosas que hubiese gustado hacer, pero el tiempo no daba para más. Y a partir de ahí, el condicionante "tiempo" pasó a tener bastante importancia.
Un dato curioso: en el 92 sale una producción de Mike Platinas: "Y Venga".
Bueno, esto fue una curiosidad. En esa época yo estuve más centrado en hacer producciones, investigaba otro campo, las diferentes maneras de mezclar una canción, etc. Fue quizás el primer experimento importante de todos los que hice. El "Y Venga" tuvo un éxito de ventas bastante importante, y quería demostrar que iba por el buen camino. Lo que sucede es que la gente, la faceta que mejor conoce de Mike Platinas es la de una persona que mezcla canciones, que hace montajes espectaculares. Incluso llegué a hacer un disco con varios jugadores del Barça en esa época. Lo que pasa es que, claro, al final acabas por volver a hacer aquello con lo que tienes más talento. En definitiva: volver a montar temas, etc.
Del 92 al 97 no se supo nada de Mike Platinas. ¿Cómo vivió Mike Platinas la evolución del Megamix en aquella época?
Evolución o involución, casi involución porque el mercado estaba comenzando a saturarse seriamente. Yo no quería entrar en ese juego, mucha gente intentaba subirse al carro, gente con poco talento, con pocas ideas, con lo cual con cualquier repetición ya les parecía que era un Megamix. Esto sucede como con casi todo en la vida, las cosas cuando las tiene casi todo el mundo, al final se apunta mucha gente al carro y degeneran. Yo no quise vivir de forma activa esta etapa, porque no me sentía bien con lo que había en ese momento en el mercado, pero por otra parte también porque me apetecía retirarme para mejorar, investigark, para aprender, para reciclarme y para pasar de trabajar con la cinta de bobina, cortando cinta, midiendo cinta y con los diagramas dibujados en el papel, al ordenador, al digital y al MIDI. Me apetecía un poco hacer una evolución importante hacia lo digital básicamente, que es lo que hice durante esa etapa: me volví cien por cien autodidacta, me formé a mí mismo, aprender y prepararme para volver en un futuro de nuevo a la carga.
Esa etapa llegó después del 97 en Max Music. ¿Cómo vivió esa época Mike Platinas y el final de esa compañía?
Lamentablemente, yo entré en esa compañía hacia el final, como muy bien dices. Yo lo viví muy bien, a mí me aparecía volver, tenía muchísimas ideas acumuladas en la cabeza, tenía ganas de trabajar. Un buena prueba de ello es el Bombazo Mix 3. Y lo viví bien, porque realmente tenía ganas. Lo que sucedió es que por circunstancias en Max Music se cortó de golpe. Por circunstancias que casi todos conocéis. Aparte que comenzaron a cambiar las tendencias del mercado. Surgió la tendencia de las sesiones, que aún continúa hoy en día, lo que para mí a nivel creativo era un paso hacia atrás, porque un Megamix requiere talento, requiere ideas, requiere pensar, requiere crear, etc. Para mí, mezclar un tema detrás de otro requiere todo eso, pero en un 1%, y sobre todo porque algo creativo tiene más valor. Cuando muy poca gente saber hacerlo, cuanto más exclusivo es, si es creativo más valor tiene. Lo que sucede es que una sesión, más o menos bien mezclada, saben hacerla miles y miles de Dj´s en España, mientras que un buen Megamix, pues unas diez o veinta o cincuenta personas. Desde este punto de vista, lo de las sesiones quizá fue un paso hacia atrás, pero por un motivo u otro se pusieron de moda, viva el marketing, y se vendió muy bien la idea. Funcionó y hoy en día sigue funcionando aunque el mercado ya comienza a estar un poco saturado. Eso es lo que sucedió básicamente.
Volviendo a Max Music y estando allí, ¿no se pensó retomar el Max Mix?
Se pensó. Lo que pasa es que el Max Mix quedó un poco cerrado con el Max Mix Collection y el Max Mix que editaron en el año 97, que a pesar de que hicieron un muy buen trabajo (Peret, Castells y Tejada), el número de ventas no fue muy bueno.
¿Volveremos a escuchar un Megamix de Mike Platinas?
Yo tengo toda la confianza en que sí, yo quiero que escuchéis un buen Megamix de Mike Platinas, una nueva obra de arte de Mike Platinas totalmente nueva. Lo que no sé es cuándo.
¿Y qué opina Mike Platinas sobre que periódicamente salgan recopilatorios de música Máquina, de Hardcore, de House, de Hip Hop, pero un sector tan específico como el Megamix y sus adeptos no tenga cabida?
Por varios motivos, eso es debido a que en su día se quemó la idea y dejó un mal sabor de boca a mucha gente con compañías discográficas. No al público, no nos confundamos. Y también porque las compañías discográficas hoy en día prefieren que les hagas una Sesión en un día que un Megamix en tres semanas.
¿Y cómo ve Mike Platinas el movimiento que se está creando en Internet sobre los Megamixes?
Lo veo muy bien, lo veo como algo tremendamente positivo, y me encanta que existe gente que quiera mantener viva la llama de las mezclas creativas.
¿Cuáles son tus tres Megamixes favoritos?
Ahí no te puedo contestar, es como un arma de doble filo. Si son los de otros te dirán: "Pero bueno, ¿y de los tuyos no te gusta ninguno?" Pero si te digo que son los míos, pensarás: "Qué tío más pedante". Con lo cual es como si tú le preguntáses a un padre cuáles son sus tres hijos preferidos. Vamos, es una pregunta de muy difícil respuesta.
Y en la actualidad, ¿cómo se ve Mike Platinas en el panorama?
Yo me veo muy bien, sigo estando en primera línea de fuego, hago muchos discos, sigo trabajando. Afortunadamente, sigo recibiendo premios de revistas, de lectores, recibo muchísimos emails de gente que me pregunta y tal.
Y ahora, para acabar...
Delante o detrás, jajajajaja (risas de los dos).
¿Puedes enviarnos un saludo para nuestra web?
Saludo... jajaja. MixMusic.net, una visita obligada de Mike Platinas y de todos los amantes del Megamix