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Mikel Urmeneta
27
Ene
DJ Harlequin - 27/01/2008

Cebras que comen leones, perros que pasean a sus amos... animales con cualidades muy humanas caracterizan los dibujos de Kukuxumusu, una empresa que empezó en los sanfermines de hace 17 años y que, poco a poco, se ha ido abriendo un hueco en el mercado internacional, además de extenderse como indumentaria de los Dj´s en cabinas. Mikel Urmeneta es su cabeza visible.

Corría el verano de 1989, en pleno auge de los Technotronic y la música acida en general, cuando tres amigos decidieron comenzar una nueva andadura. Gonzalo, Koldo y Mikel preparaban ese año San Fermín con una idea, cuanto menos, original: la de hacer unas camisetas menos cutres de las que había en aquel entonces. Así, en plenas fiestas pamplonesas, estos jóvenes se pusieron a vender en la calle niquis muy peculiares: eran blancos y manchados de rojo, simulando sangre por toda la tela, con un logotipo de un toro y con un agujero en el costado, aparentando la cornada de un astado. Este proyecto comenzó a surtir efecto y en Sanfermines del año siguiente uno de ellos, Mikel Urmeneta, ganó el premio del cartel de fiestas, lo que les sirvió de espaldarazo para poder continuar.

Así, de la manera más sencilla, comenzó su andadura Kukuxumusu hace 17 años. Y desde entonces las cosas han cambiado mucho y los dibujos han evolucionado considerablemente, convirtiéndose en referencia dentro del mercado no sólo nacional, sino también internacional (se comercializa en más de 80 países) y llegando a todo tipo de público. Pero, ¿por qué este nombre tan peculiar y que parece un trabalenguas? En contra de todos los consejos de publicistas y expertos, los tres amigos optaron por llamar a su empresa con este nombre complicado. "Queríamos poner un nombre divertido, original, que fuese en euskera y que tuviese que ver con los animales. Todos nos decían que teníamos que pensar en algo corto y contundente para que fuera fácilmente recordado". Para muchos, Kukuxumusu no es precisamente cómodo de decir, pero, como nos dice Urmeneta, "aunque lo digan mal, se acuerdan de él. Además, agrega, "tenemos un corcho gigante donde vamos recortando todos los sobres que nos llegan con el nombre mal puesto. Es de risa. Te llaman desde "koxomokotxo" hasta "kukurrumuku"... La cosa es que a todo el mundo se le queda el nombre, o algo parecido a él, así que creo que hicimos una buena elección".

"El beso de pulga" (ése es su significado en euskera) se ha implantado en camisetas, bolígrafos, tazas..., un sinfín de productos con el peculiar estilo de estos navarros, que han abierto 20 tiendas en España y cuentan con cerca de 30 licencias que les han ayudado a expandirse a lo largo de los cinco continentes. Mikel Urmeneta es la cabeza visible dela conocida como "Fábrica de Dibujos". Él es el creativo del grupo de tres que emprendió esta idea que, con los años, ha ido evolucionando sin perder, en ningún momento, la esencia especial que tienen sus diseños. Y es él mismo quien nos cuenta cómo han ido creciendo: "Empezamos de la manera más tonta. Primero con lo de San Fermín y luego con detalles tan simples como las postales, que eran baratas y asequibles". Además, el boca a boca también ha influido para ampliar su difusión, entrando, para empezar, en tiendas de souvenirs.

Desde entonces no han parado de idear nuevas creaciones, personajes y situaciones, siendo conscientes de que algún día este estilo puede llegar a cansar. Por ello, aunque siguen manteniendo la esencia natural, continúan innovando de alguna manera. "Dentro de una colección hay un porcentaje de un 20 ó 30 por ciento de dibujos de estilos nuevos simplemente para averiguar por dónde van los tiros de aquí a algún tiempo", señala Mikel, quien asegura que después de casi 18 años el problema de que Kukuxumusu se estanque será porque deje de gustar, no porque a ellos se les acaben las ideas. "Eso es difícil, sobre todo por la temática que usamos, que es sobre todo el fijarte en lo que pasa diariamente. Entonces, a no ser que te quedes colgado en una isla, que también tendría tema, la verdad es que continuamente pasan cosas". Un planteamiento que aprendió desde pequeño, ya que ese afán por dibujar lo cultivó gracias a su padre. "Íbamos por la calle y nos mandaba a mis hermanos y a mí mirar para luego dibujarlo en casa", explica. Y de ahí que no sólo él haya salido un dibujante nato, sino que su propio hermano Asisko es otro de los creadores de la marca.

Si Kukuxumusu tiene algún tipo de icono, ése es el toro. Y por cercanía, la vaca. Son los símbolos de la marca. Pero a Urmeneta no le gustan. "Realmente no es que me disgusten, pero prefiero otros. Con el toro se juega mucho, sobre todo de cara a San Fermín. La vaca, pues es su compañera y enima tiene mucha gracia con sus ubres y sus modelitos. También podríamos incluir la oveja y decir que son los tres personajes claves de Kukuxu y los que más gustan al público. Son como Mickey o Donald en Walt Disney". Cuando nos comenta esto, no podemos dejar de recordar las dos cintas que el subsello de Max Music (Koka) publicó en 1988, tituladas "Toro´s beach" y "Spain dancing", con temas de Macho Gang, Miko Mission, Betty Miranda, Bianca, Morgana, Celeste... Ambas portadas, curiosamente, eran de un simpático toro de lidia dibujado, en el primer caso sentado en una hamaca y leyendo una revista titulada "Tori", donde un congénere hacía pesas en un gimnasio, mientras que en la segunda se asomaba desde una piscina tomándose un refresco, mientras al fondo aparecía una discoteca. Ah!, qué tiempos, amigos...

Pero la Fábrica de Dibujos no se queda ahí. Gusanos, ardillas, pavos, patos, leones, lagartos... Todo un universo animal que mira la vida con una perspectiva diferente. Y es que si por algo se caracterizan sus ilustraciones es por las situaciones que viven sus protagonistas: lagartos bebiendo licor de humano, toros corriendo un encierro perseguidos por hombres, cebras comiendo un león o un perro paseando a su amo son algunas de las estampas que nos podemos encontrar. Lo que se busca es "reírse un poco de lo humano, de los hábitos de la persona. Y, por medio de animales, muchas veces dando la vuelta a la realidad, te das cuenta de las ridiculeces que hacemos los hombres", explica Mikel. En algunos países hay cosas que están mal vistas o prohibidas. Han tenido problemas en algún sitio, donde les han retirado productos por tener animales fumando marihuana. "Por un lagarto fumando un porro, que digo yo, ¿cómo saben que es un porro si es un dibujo? ¿Y un lagarto fuma? Es ridículo".

Y cuanto más surrealista, mejor. Así, uno de los dibujos favoritos de Urmeneta es el de una pajarita y un pollo frito, "dos aves muertas enamoradas. Me gustó porque quedaba un poco feliniano". También hay otros a los que tiene un especial cariño, como el de kakaxumusu: "Es una caca que tiene debajo "The shit factory" y que representa un poco nuestra filosofía de vida. Es decir, nos reímos de nosotros mismos y es una especie de arma, porque viene a decir que nos da igual que se metan con nosotros, porque nosotros somos los primeros en llamarnos "mierda de empresa". En cuanto al futuro, muchos son los conceptos que rondan la cabeza de los creativos de la empresa. De los últimos que han aparecido, el dibujante destaca uno "un poco violento. Son unas gallinas jugando al tenis con un pollito que es una pelota. Ése tiene ya tiempo, pero ahora hay otro que me hace mucha gracia: se trata de un gallo con una capucha haciéndose dos huevos fritos. Resulta un poco bestia, pero es curioso el animal parricida...".

Pero, además de Kukuxumusu, Mikel Urmeneta se encuentra volcado en otro importante proyecto: Cromosomos. Se trata de una idea de El Terrat, la productora de Andreu Buenafuente, a la que se ha unido el navarro y cuyo objetivo es totalmente benéfico. En esta andadura participa más gente conocida, como los humoristas Paco Mir, Pablo Carbonell y José Corbacho y la ilustradora Silvia Prada. Dentro de la línea de combinar humos y creatividad, esta marca se basa en camisetas que diseñan personas populares en las que plasman sus inquietudes artísticas. Cuéntanos algo.

"Andreu y yo comenzamos a colaborar en una página de fotografía, www.captura.org. Después, me propuso formar parte de esto y accedí encantado. Se trata de gente cuya principal actividad no es la de dibujar y cuyo dinero se destine a causas benéficas".

Y es que los beneficios de la venta de cada colección se destinarán a una ONG de contrastada transparencia. En un principio, las camisetas de Cromosomos, cuyo diseño, por supuesto, no tiene nada que ver con el de Kukuxumusu, se empezaron a vender en las tiendas oficiales de la empresa navarra. Pero ahora se venden muy bien por la web (www.cromosomos.org) y cada vez se va haciendo más conocida la marca.

Después de ocho años, Urmeneta quiere un período de descanso. Por eso, desde el pasado mes de noviembre está en Nueva York, su segunda ciudad de residencia y su lugar de retiro. De hecho, cuando comenzó la Fábrica de Dibujos Mikel decidió marcharse unos cuantos años a la ciudad de los rascacielos y ahora vuelve con ganas de renovar ideas, proyectos y, sobre todo, para evadirse durante una buena temporada. ¿Cómo ha sido eso?

"Cuando empezamos con Kukuxu y nos repartimos los papeles, los tres socios pusimos una serie de condiciones sobre la mesa. Y la mía era que yo no iba a tener nunca nómina, pero tampoco horario jamás; simplemente iba a ser cumplidor y los demás se fiaban. Y entonces, a principios de los 90 me fui a Nueva York. Allí estuve cinco años y la empresa empezó a crecer muy rápido, así que en uno de los viajes de vuelta me lie y me he quedado aquí casi ocho años, cuando mi idea era estar a caballo entre las dos ciudades". 

En ese período, el dibujante se ha dedicado en cuerpo y alma a Kukuxumusu. Ha creado el departamento de comunicación, se ha volcado en el marketing e internet y, una vez que ya se ha reestructurado la empresa, "me vuelvo a Nueva York. Voy con la idea de volver a dibujar, porque con tanto lío casino me había dado ni tiempo para dibujar y ahora es lo que más me apetece. También controlaré las colecciones y haré otras cosas al margen de Kukuxu". Tiempo es lo que más quiere Mikel, "es lo que más he valorado en mi vida. Siempre he querido tiempo para hacer proyectos, aunque siempre me ha gustado la idea de hacer planes cortos con gente diferente. Si ahora empezase de cero, me encantaría realizar trabajos casi todos creativos: cómics, cine, una página web... Temas en los que te planteas que tienen un año de vida y luego, a otra cosa".

De hecho, entre algunas de "esas cosas al margen" se encuentra una serie de animación para televisión. De momento, ya está hecho el guión, los personajes... "pero no puedo avanzar más", dice. También llegarán publicaciones: "Tenemos varias ofertas para hacer algún libro chulo de Kukuxumusu, con dibujos, como estos que hay de arte, para contar un poco nuestra historia". Además, en la página web de San Fermín, Urmeneta ha estado grabando un documental con un amigo sobre las fiestas pamplonesas con pequeños sketches en un plan muy humorístico bajo el título "The moon also rises" (haciendo un guiño al libro de Hemingway sobre estas populares celebraciones, pero cambiando el sol por la luna). Algo parecido pretende hacer ahora en Nueva York. La faceta de director no le disgustas, aunque, como afirma, "más que dirigir, me gusta hacer cosas. Nos hemos llevado unas cuantas cámaras y no sé que haremos, Pero alguna cosa seguro". Y después, seguro, volverá a Pamplona. Sin duda, para San Fermín 2007.

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