20 años. Ha pasado ese tiempo desde que Norma Sabrina Salerno y Samantha Karen Fox nos hicieron bailar y formaron parte de nuestra colección de discos para pinchar en cabina o de mixes y megamixes. 20 años pero no se celebra ningún aniversario, no hay una edición especial, hay algo mucho mejor: se han unido para cantar.
Ha tenido que pasar ese tiempo para que estas dos cantantes, antaño divas eróticas y rivales musicales pero a la vez amigas, vuelvan a ser noticia al formar un dúo musical. De momento, el single promocional es una versión del clásico "Call me", de Blondie. Nada más. Como vosotros, estamos a la expectativa.
Ocurrió hace 2 meses, al comienzo del verano y sólo entonces ha sido cuando los medios de comunicación han hecho un pequeño hueco en sus noticias, recordando sus éxitos y algunos, lamentablemente, sin atender a su trayectoria musical hasta ahora. Que a Samantha Fox (a quien la industria musical perdonó sus pinitos en el mundo del porno) se la escuchó por aquellos históricos "Touch me", "Nothing´s gonna stop me now" y "I surrender" o por su relación con el torero Rafa Camino, aunque después se declaró lesbiana; que si Sabrina publicó el "Boys", "Hot girl", "All of me" y ya se acabó, no se supo más de ellas. Como les ha ocurrido a otros artistas como Rick Astley, Spagna (incansable compositora), C.C. Catch, Modern Talking y tantos otros. Todos en activo, cantando, componiendo para otros artistas o formaciones y publicando discos regularmente pero que no consiguen llegar a el público de antes, cuando no a nuestro país.
Nuestras dos divas no han parado, si bien en este último decenio han publicado aproximadamente cada 2 años. En el caso de Samantha su actividad quizá ha sido más frenética, aportando regularmente su voz en producciones dance actuales que sorprenderían al lector, pero prefiriendo discreción en los créditos, algo que no acostumbramos a leer. De hecho, su última colaboración ha sido nada más y nada menos que con 4 Strings.
Aquí las tenemos, mas mayorcitas, más elegantes, pero derrochando sensualidad y demostrando que, como no podía ser de otro modo, siguen en forma.


