Un millón de álbumes vendidos, tres World Music Awards, uno de ellos como productor del año y quizás el show más exitoso del mundo "F*** Me, I´m famous!", que atrae a público de medio planeta y hace palpitar Ibiza cada jueves en Pachá. David Guetta, de 42 años, francés de origen marroquí, se ha convertido en el dj y productor que las estrellas se disputan. Y es un chico modesto que todavía se maravilla como un niño de su enorme éxito.
PREGUNTA - Parece que los artistas más importantes del momento se pelean por trabajar contigo...
RESPUESTA - He participado en "I gotta feeling" con los Black Eyed Peas, y Will.i.am, el productor del grupo, estaba tan orgulloso del tema que se lo hacía escuchar a todos. Y los artistas me llamaban para decirme que querían trabajar conmigo, sin saber quién era David Guetta, puesto que el mundo del hip-hop y el de la música electrónica no coinciden demasiado por regla general.
P - Ya has colaborado con Madonna. ¿Vas a producir su próximo álbum?
R - Nos conocimos cuando grabamos el remix. Llegó con su mánager. Fue muy amable, supernormal. Hablamos. Y, de repente, me pregunta: "¿de qué signo eres?" Le respondo: "Escorpio". Se hace un silencio y le dice al mánager: "Tenemos un gran problema. No puedo trabajar con gente que es Escorpio". Ahora que tengo que enviarle la hora de mi nacimiento. Increíble, ¿verdad?
P - ¿Tienes la sensación de haber encontrado la fórmula mágica?
R - Digamos que, ahora mismo, a la gente le gusta mucho cómo sueno. No soy idiota, sé perfectamente que dentro de dos años se hablará de otro. En los World Music Awards estaba en la mesa de Pharell Williams, Will.i.am y Akon. Para mí eso ya fue suficiente.
P - ¿Con el ritmo que llevas, tienes tiempo para meditar, para reflexionar?
R - Por la noche me quedo dormido componiendo música y por la mañana me pongo los cascos para escuchar lo que he hecho el día anterior. Desde que tengo 13 años me apasiona esto, estoy obsesionado. Soy autodidacta, trabajo duro, incluso he hecho algunos cursos de ingeniero de sonido online.
P - Con todo lo que te está pasando, ¿todavía sabes cuánto vale un billete de metro?
R - ¡Claro que no! (risas) Pero puedo hablarte mucho sobre el precio de los billetes de EasyJet. Todas las mañanas me levanto y cojo un avión.
P - ¿Cuándo ves a tus hijos?
R - Acabo de pasar una semana de vacaciones en Marrakech con ellos. He visitado el zoco, he dado una vuelta a lomos de un camello... Fuimos a ver La guerra de las galaxias y montamos una batalla con espadas láser.
P - Parece que Cathy, tu mujer, no ha vivido bien tu éxito. ¿Qué sucedió?
R - Hemos estado siempre muy unidos y, en el momento en que empecé a dedicarme en exclusiva a la música, ella se sintió relegada. Hemos pasado dos años muy difíciles. Fue la época en la que escribí "Love is gone". Ahora, ella ha encontrado su sitio y nos las arreglamos. Sigo profundamente enamorado de ella después de 21 años, es increíble.
P - De qué hablas cuando te encuentras con tu hermanastro Bernard Guetta (un célebre periodista francés especializado en política internacional)?
R - No hablamos de trabajo sino de la forma en que trabajamos. Él está tan obsesionado con la geopolítica como yo con la música.
P - ¿Bajarás el ritmo en algún momento?
R - Sí. Todos los jefes de las discográficas americanas me han propuesto montar un sello, pero lo he estado pensando bien y no voy a aceptar. No me interesa tener un yate. Paso. Yo hago música sólo porque me divierte.