Tras un martes oceánico a bordo del Catamarán La Isleña y pegarnos un chapuzón en Formentera y tras caer el sol, nos dimos cuenta que el vaivén del mar no nos había dejado cuerpo para fiesta y decidimos cenar cerca de nuestra casa, en Jesús, que ¡por cierto! es el único pueblo ibicenco cuyo nombre no es de un santo.
En Ibiza puedes disfrutar de muchas cosas, de noches de vértigo, de calas impresionantes pero también tienes una gastronomía muy variada. Karpe Diem es una pizzería italiana que se encuentra en Carrer de Cap Martinet en el que puedes degustar unas exquisitas pizzas o pasta elaborada al momento por poco dinero. Un consejo: si pides una calzone compártela, es imposible que una persona pueda comerse tal pizza.
La mañana del miércoles la pasamos en la playita y por la tarde Miguel volvió al centro de buceo para hacer una de sus inmersiones y nosotros aprovechamos para buscar alojamiento para dos amigos más que venían de paso con dirección Formentera.
Por la noche recogimos a nuestros amigos del aeropuerto y celebramos el cumpleaños de uno de ellos en Sta. Gertrudis y posteriormente pasamos la noche en Amnesia en el que disfrutamos del espectáculo de La Troya en la terraza y la espuma en la sala principal.
Hace un par de años La Troya eran dos fiestas, una "La Troya" como tal y otro "Home of La Troya". Nunca he tenido claro cual fue la original y cual la excindida, pero lo que si que es cierto que la primera, la de Brasilio, a la que fuimos, y su principal atrayente son los performances.
Home of La Troya hoy ya no existe como tal pero este año ha aparecido "The Face of Ibiza" con Baby Marcello y DJ Oliver. Esta fiesta ya no hace referencia a nada de las anteriores. Hablaremos en otro capítulo largo y tendido sobre esta fiesta.