Posiblemente es la mujer más camaleónica que existe en el panorama artístico, y no es para menos. Madonna Louise Veronica Ciccone Fortin, nacida en Detroit (Michigan) el 16 de agosto de 1958 se subió en la década de los ochenta a los escenarios y todavía hoy permanece en ellos. Perfeccionista, imparable e incansable, así es...
Hija de un italiano y un ama de casa franco-canadiense, Madonna quedaba huérfana de madre a los cinco años. Su padre volvería a rehacer su vida sentimental junto a la niñera que había criado a los hijos del matrimonio Ciccone. Desde pequeña una precoz Madonna sintió verdadera pasión por la música. Su juventud fue el de una adolescente rebelde que quizás sólo pretendía llamar la atención de su progenitor. Sea como fuere, lo cierto es que comenzó a dar clases de ballet en la Rochester Adam High School, llegando a recibir una beca de baile para la Universidad de Michigan, donde conoció al que sería su mentor: Christopher Flynn. A los dos años, una joven Madonna con ganas de comerse el mundo decidía probar suerte en Nueva York donde a pesar de sus duros comienzos consiguió ir introduciéndose en los ambientes más creativos de la ciudad, trabajando con varias compañías de danza moderna.
A finales de los 70 formaría una banda de rock llamada The Breakfast Club y finalmente a principios de los 80 es cuando la cantante comienza a producir además de escribir sus propias canciones. Su primer álbum llamado "The first album" estaría compuesto por canciones dance que la llevarían a obtener el octavo puesto en las listas de popularidad de Estados Unidos. Su estilo transgresor y atrevido hacía que adolescentes de todo el mundo venerasen los desbordantes looks de la artista, un estilo provocativo que rompía con todo lo anterior. La melena oxigenada, el maquillaje, su vestuario al más puro estilo punk hicieron que fuese considerada un icono de los 80. Pero no todo quedó ahí, ya que en 1984 con "Like a Virgin" consiguió alcanzar el número uno en la conocida lista Billboard durante más de seis meses consecutivos. A finales de esta década llegaría su cuarto álbum, "Like a prayer", siendo el sencillo que lleva el mismo nombre una de las 100 mejores canciones de la historia de la música según la revista Rolling Stone.
Ya en los 90 revolucionaría a la crítica con su álbum "Erotica" y su alto contenido sexual, y es que si algo ha caracterizado la imparable carrera de la cantante han sido las polémicas y los éxitos a partes iguales. Después de varias incursiones en el mundo del cine, su despegue como actriz le llegó, sin duda, con la película "Evita" en 1996. En una ocasión declaraba: "Soy mi propio experimento. Soy mi propia obra de arte".
Además de ser cantante, compositora, productora y de manera intermitente, actriz, diseñadora de moda y escritora de cuentos para niños, es una mujer hecha a sí misma y luchadora, y por ello desde que empezase en los ochenta, se mantiene en la cima porque sólo ella es la reina del Pop.